Los cálculos renales, también conocidos como litiasis renal o piedras en el riñón, son una de las causas más frecuentes de consulta urológica de urgencia en El Salvador. Se trata de pequeñas masas duras que se forman a partir de minerales y sales presentes en la orina, y que pueden alojarse en el riñón o desplazarse hacia las vías urinarias, provocando un dolor intenso y otras molestias.
La Dra. Alva Damaris Ortiz Campos, cirujana uróloga con más de 15 años de experiencia, atiende a hombres y mujeres con cálculos renales en San Salvador y Antiguo Cuscatlán. Su formación incluye cirugía laparoscópica y el manejo de litiasis con técnicas mínimamente invasivas como la ureteroscopía flexible y semirrígida con láser, orientadas a resolver el problema con la menor agresión posible para el paciente.
En esta página encontrará información clara sobre qué son los cálculos renales, cómo reconocer sus síntomas, qué los causa, cómo prevenirlos y qué tratamientos modernos existen hoy en El Salvador. Recuerde que esta información es educativa y no sustituye una valoración médica individual.
¿Qué son los cálculos renales o litiasis renal?
Los cálculos renales son depósitos sólidos que se forman cuando ciertas sustancias presentes en la orina (como el calcio, el oxalato o el ácido úrico) se concentran y cristalizan. Con el tiempo, esos cristales pueden unirse y formar una piedra, que puede ser tan pequeña como un grano de arena o alcanzar varios centímetros.
Mientras la piedra permanece quieta dentro del riñón, es posible que no produzca síntomas. El problema suele aparecer cuando el cálculo se mueve e intenta pasar por el uréter, el conducto delgado que lleva la orina del riñón a la vejiga. En ese momento puede bloquear el flujo de orina y desencadenar el característico cólico renal.
Existen distintos tipos de cálculos según su composición. Conocer el tipo de piedra puede ayudar a orientar el tratamiento y, sobre todo, las medidas de prevención para evitar que se vuelvan a formar.
- Cálculos de calcio (los más frecuentes, generalmente de oxalato de calcio)
- Cálculos de ácido úrico
- Cálculos de estruvita, relacionados con algunas infecciones urinarias
- Cálculos de cistina, menos comunes y de origen hereditario
Síntomas: cómo reconocer un cólico renal
El síntoma más característico de los cálculos renales es el cólico renal: un dolor lumbar intenso y repentino que suele empezar en la espalda baja, a un lado de la columna, y que puede irradiarse hacia el abdomen, la ingle o los genitales. Muchas personas lo describen como uno de los dolores más fuertes que han sentido, y a menudo aparece en oleadas.
Además del dolor, los cálculos pueden producir otros síntomas. La sangre en la orina (hematuria), que puede dar a la orina un color rosado, rojizo o amarronado, es un signo frecuente cuando la piedra irrita las vías urinarias. También pueden presentarse náuseas, vómitos y necesidad de orinar con más frecuencia o urgencia.
Si el cólico se acompaña de fiebre, escalofríos, dificultad para orinar o un dolor que no cede, es importante buscar atención médica sin demora, ya que podría existir una obstrucción o una infección que requieren tratamiento pronto.
- Dolor lumbar intenso (cólico renal), a menudo en oleadas
- Dolor que se irradia hacia el abdomen, la ingle o los genitales
- Sangre en la orina (hematuria)
- Orina turbia o con mal olor
- Náuseas y vómitos
- Necesidad frecuente o urgente de orinar
Causas y factores de riesgo
Los cálculos renales suelen formarse por una combinación de factores. Uno de los más importantes es la baja ingesta de líquidos: cuando la persona se hidrata poco, la orina se concentra y los minerales tienen más facilidad para cristalizar. El clima cálido de El Salvador, que favorece la deshidratación, puede contribuir a este riesgo.
La alimentación también influye. Una dieta muy alta en sal, en proteínas de origen animal o en alimentos ricos en oxalato puede aumentar la probabilidad de formar piedras en personas predispuestas. Asimismo, ciertos antecedentes médicos y familiares elevan el riesgo.
Identificar los factores de riesgo de cada paciente es parte fundamental de la consulta, ya que permite diseñar un plan de prevención personalizado además de tratar la piedra existente.
- Hidratación insuficiente y clima cálido
- Dieta alta en sal, proteína animal o alimentos ricos en oxalato
- Antecedentes personales o familiares de litiasis
- Algunas infecciones urinarias recurrentes
- Obesidad y ciertas condiciones metabólicas
- Episodios previos de cálculos renales
Prevención: hidratación y dieta
La buena noticia es que, en muchos casos, los cálculos renales se pueden prevenir con cambios en el estilo de vida. La medida mejor respaldada suele ser beber suficientes líquidos a lo largo del día, de modo que la orina se mantenga de color claro; esto ayuda a diluir las sustancias que forman las piedras y suele reducir el riesgo de nuevos cálculos. La cantidad adecuada puede variar según cada persona y otras condiciones de salud (por ejemplo, cardíacas o renales), por lo que conviene consultarla con su médico.
Los ajustes en la dieta también pueden marcar la diferencia. En general, suele recomendarse moderar la sal, controlar el consumo de proteína animal y mantener una alimentación equilibrada. Las recomendaciones específicas dependen del tipo de cálculo y de las características de cada paciente, por lo que conviene individualizarlas con su urólogo.
Para quienes ya han tenido un episodio, la prevención es especialmente importante, ya que el riesgo de formar nuevas piedras puede ser mayor. En esos casos, la Dra. Ortiz puede orientar sobre las medidas más apropiadas según su situación.
- Beber suficientes líquidos a lo largo del día para que la orina se mantenga de color claro (la cantidad se individualiza con su médico)
- Moderar el consumo de sal
- Mantener un consumo equilibrado de proteína animal
- Llevar una dieta variada y un peso saludable
- Seguir las recomendaciones individuales según el tipo de cálculo
Tratamientos modernos y mínimamente invasivos
No todos los cálculos requieren cirugía. Las piedras pequeñas a menudo pueden expulsarse de forma natural con hidratación, manejo del dolor y, en algunos casos, medicamentos que facilitan su paso. Esta expulsión debe ocurrir bajo seguimiento médico; si aparece fiebre, vómitos persistentes, dolor que no cede o dificultad para orinar, debe buscarse atención de inmediato. La conducta depende del tamaño, la ubicación y los síntomas de cada paciente.
Cuando el cálculo es más grande, está obstruyendo el flujo de orina o no se expulsa por sí solo, existen tratamientos modernos y mínimamente invasivos. En general, la litotricia es una técnica que fragmenta los cálculos en partículas más pequeñas para facilitar su expulsión, y existen distintas modalidades: la litotricia extracorpórea por ondas de choque, que actúa desde fuera del cuerpo sin entrar a la vía urinaria, y la litotricia con láser (intracorpórea), que se realiza durante la ureteroscopía. La elección depende del tamaño, la localización y la composición del cálculo. La Dra. Ortiz realiza ureteroscopía flexible y semirrígida con láser, que permite acceder a la vía urinaria sin incisiones externas, localizar la piedra y fragmentarla con energía láser para retirarla, como parte de su manejo de la litiasis.
La elección del tratamiento se decide siempre de forma individual, tras una valoración clínica y estudios de imagen, buscando la opción más segura y eficaz para cada caso. El objetivo es resolver el problema con la menor agresión posible y favorecer una recuperación más cómoda.
- Manejo conservador para cálculos pequeños (hidratación, control del dolor)
- Ureteroscopía flexible y semirrígida con láser para fragmentar y retirar la piedra
- Litotricia: la extracorpórea actúa por ondas de choque desde fuera del cuerpo; la litotricia con láser (intracorpórea) se realiza durante la ureteroscopía
- Plan de prevención para reducir el riesgo de nuevos cálculos
Cuándo consultar a la uróloga
Conviene buscar atención médica si presenta un dolor lumbar o abdominal intenso que no cede, si nota sangre en la orina o si tiene dificultad o ardor importante al orinar. También es motivo de consulta si ha tenido cálculos antes y quiere prevenir nuevos episodios.
Algunos síntomas requieren atención sin demora: fiebre y escalofríos junto con el dolor, vómitos que impiden retener líquidos, o incapacidad para orinar. Estos signos pueden indicar una obstrucción o infección que necesita evaluación pronta.
La Dra. Alva Damaris Ortiz Campos atiende a hombres y mujeres en sus consultorios de San Salvador (Hospital de Diagnóstico Escalón) y Antiguo Cuscatlán (Clínicas Santa Elena). Para muchas pacientes que prefieren ser atendidas por una especialista mujer, representa además una opción cercana y de confianza. Puede agendar su cita por WhatsApp.
- Dolor lumbar o abdominal intenso que no cede
- Sangre en la orina
- Fiebre y escalofríos junto con el dolor (busque atención pronta)
- Vómitos persistentes o incapacidad para orinar
- Antecedentes de cálculos y deseo de prevenir nuevos episodios
Preguntas frecuentes
¿Es muy doloroso un cálculo renal?
El cólico renal suele describirse como un dolor muy intenso, a menudo en oleadas, que comienza en la espalda baja y puede irradiarse hacia el abdomen o la ingle. La intensidad puede variar según el tamaño y la ubicación de la piedra. Existe tratamiento para aliviar el dolor, por lo que es importante consultar.
¿Todos los cálculos renales necesitan cirugía?
No. Muchas piedras pequeñas pueden expulsarse de forma natural con hidratación y manejo del dolor, idealmente bajo seguimiento médico. La cirugía o los procedimientos con láser suelen reservarse para cálculos más grandes, que obstruyen la vía urinaria o que no se expulsan solos. La decisión se toma de forma individual tras una valoración. Si aparece fiebre, vómitos persistentes, dolor que no cede o dificultad para orinar, debe buscarse atención de inmediato.
¿En qué consiste la ureteroscopía con láser?
Es un procedimiento mínimamente invasivo en el que se accede a la vía urinaria sin incisiones externas para localizar el cálculo y fragmentarlo con energía láser (litotricia intracorpórea), de modo que pueda retirarse. Es distinta de la litotricia extracorpórea por ondas de choque, que actúa desde fuera del cuerpo. La Dra. Ortiz realiza ureteroscopía flexible y semirrígida con láser como parte de su manejo de la litiasis renal.
¿Cómo puedo prevenir que vuelvan a aparecer cálculos?
En muchos casos, beber suficientes líquidos a lo largo del día, de modo que la orina se mantenga de color claro, es la medida más útil. La cantidad adecuada puede variar según cada persona y otras condiciones de salud, por lo que conviene consultarla con su médico. También suele recomendarse moderar la sal y mantener una dieta equilibrada. Las recomendaciones específicas dependen del tipo de cálculo, por lo que conviene individualizarlas con su urólogo.
¿La sangre en la orina siempre significa que tengo un cálculo?
La sangre en la orina puede ser un signo de cálculos renales, pero también puede deberse a otras causas urológicas. Por eso es importante no autodiagnosticarse y acudir a consulta para una evaluación adecuada que determine el origen y el tratamiento más apropiado.
¿Atiende la Dra. Ortiz a hombres y mujeres con cálculos renales?
Sí. La Dra. Alva Damaris Ortiz Campos es cirujana uróloga y atiende tanto a hombres como a mujeres en San Salvador y Antiguo Cuscatlán. Para pacientes que prefieren ser atendidas por una especialista mujer, representa además una opción cercana y de confianza.